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El Diccionario Panhispánico de Dudas: ¿un intento hermenéutico?

El pasado 10 de noviembre se lanzó oficialmente esta obra en la cual participaron las 22 Academias, y que hemos analizado permitiéndonos avanzar algunas opiniones al respecto:

El Diccionario Hispánico de Dudas viene a ser como “el diccionario del diccionario oficial” de la Real Academia Española, ya que incursiona tanto en los contenidos de éste como en los de su Gramática y en los de su Ortografía. Aclara, precisa y rectifica, en algunos casos, los significados de alrededor de siete mil voces.

Engrana y articula los tres corpus para resolver dudas que supone existen entre los hablantes de nuestra lengua.

Respecto de los extranjerismos, su enfoque no es del todo claro, pues al consignar la versión castellanizada de algunas de esas voces dice:

“Márquetin. Adaptación gráfica propuesta para la voz inglesa marketing”. Y de igual manera procede respecto de dumpin por dumping, dosier por dossier y de muchas otras palabras extranjeras, algunas de las cuales ni siquiera figuran con su grafía original en última versión del diccionario de la RAE.

Entre los extranjerismos que esta obra propone castellanizar figura zum por zoom. Al respecto, debemos aclarar que zoom ya apareció castellanizado en la edición de 1992 del diccionario de la Real Academia Española y, por cierto, en la XXII de 2001.

Lo que deseamos saber –no suponer – es si tales castellanizaciones pueden ponerse ya en circulación o hay que esperar la nueva edición del diccionario académico.

Por otra parte, echamos de menos la incorporación de algunas voces que no registra el diccionario y que tienen uso extendido en el habla culta de Chile y de otros países: interactuar, paradojal, cabalidad, completación, proactivo, propositivo, vestón, entre otras.
Reconocemos, eso sí, que incluyó, oficializándolas, palabras como interviniente e inequidad que, con la venia académica o sin ella, estamos usando desde hace muchos años.

Se trata, como puede verse, de una obra que constituye un valioso aporte para todos los interesados en mejorar los niveles de conocimiento y dominio de esta lengua.

 

Próximas castellanizaciones

Según el Diccionario panhispánico de dudas, las siguientes voces extranjeras han sido propuestas para su correspondiente castellanización:

Airbag. (Del ingl. air bag o air-bag) En español debe decirse airbag, acomodando su pronunciación a su grafía.

Chucrut. Adaptación gráfica de la voz francesa choucroute.

Dossier. Adaptación gráfica de la voz francesa dossier: conjunto de documentos sobre un asunto que se guardan juntos.

Kétchup. Salsa de tomate condimentada con vinagre y especias. Se trata de una voz china que el español ha tomado del inglés, lengua en la que se escribe de tres maneras: ketchup. Catchup y catsup. En español se documentan las tres formas las que deben escribirse con tilde por ser palabras llanas acabadas en consonante distinta de n o s. La más usada es kétchup.

Pádel. Adaptación para la voz inglesa paddle (tennis). Deporte parecido al tenis que se juega con paletas.

Adaptación de nombres geográficos

Transcribimos la opinión consignada en el Diccionario Panhispánico de Dudas:

Para los topónimos o nombres geográficos que no utilizan el alfabeto latino, se recomienda escribirlos y pronunciarlos de acuerdo con la norma gráfica que resulta de aplicar las normas de transliteración de esos alfabetos al español. Las formas transcritas se acentúan gráficamente de acuerdo con las normas ortográficas del español: Shanghái. Taipei.

En cuanto a los topónimos que responden al estándar “pinyin” (1), se prefiere, si la hay, la forma tradicional española: Pekín (no Beijing); Cantón (no Guangdong -provincia.., ni Guangzhon -capital- o Nankín y no Nanjing).

1. “Pinyin” es el sistema de transliteración de los caracteres chinos al alfabeto latino, desarrollado en China a partir de 1958 y puesto en práctica, oficialmente, en 1979 con el fin de unificar los diversos sistema de transcripción del chino aplicados hasta ese momento.