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38. El castellano como
recipiente de otras lenguas
La diversidad
idiomática enriquece y nutre la lengua castellana en lugar de destruirla, y la
RAE trata de ir introduciendo extranjerismos y neologismos de manera
castellanizada o dejando clara constancia de que se trata de una voz inglesa,
francesa, italiana, etc. La política se expresa en "no tomemos prestado de otra
lengua lo que no necesitamos".
En cuanto a la
incorporación de voces foráneas o autóctonas, la RAE maneja los siguientes
criterios para su asimilación a nuestro léxico:
Adopción: Cuando
la palabra pasa íntegra al léxico, como en el caso de las voces coronta,
carpa, puma, etc., de origen quechua.
Adaptación. Aquí
impera la fonética: "shoot" pasa a ser "chute y chutar"
Calco: se trata
de la traducción literal de "power house" como "casa de fuerza", en
circunstancias de que corresponde a sala de maquinaria en las salitreras".
La gran política de la RAE se expresa en un cada vez mayor
reconocimiento de las modalidades de lengua existentes en Latinoamérica, lo que
se ha concretado con la incorporación de más de 15 mil americanismos.
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