|
17. ¿Qué vocativo
usar?
Al
escribir alguna nota casi siempre tropezamos con la duda de qué vocativo
debemos usar, para dirigirnos a algún destinatario.
La duda o más bien la (mala) costumbre suele hacernos elegir vocativos
como Muy señor mío o Muy señor nuestro que nada significan salvo un
arrebato de apropiarse de una tercera persona a quien ni siquiera
conocemos. En caso extremo resultan algo más aceptables vocativos como
De mi consideración o De nuestra consideración.
Ahora, analicemos otras fórmulas.
Querido. Se impone entre amistades íntimas, familiares.
Estimado. Se equilibra mejor entre “querido” y “apreciado”.
Apreciado. Es válido entre personas conocidas o no tan conocidos a
quienes deseas demostrarles amabilidad y aprecio.
Distinguido. Demasiada formalidad. En vías de desaparecer.
Alternativa: cuando la nota se escribe en “bloque extremo”, o sea,
enteramente alineada a la izquierda y sin sangría en cada punto aparte,
se puede omitir el vocativo ya que éste ya se empleó al encabezar la
carta: Señor, señora, o señorita fulana de tal.
Y en cuanto a la despedida, somos partidarios de: atentamente, muy
atentamente o cordialmente en el caso de existir más cercanía.
Creemos que ya está sepultada la anquilosada frase de despedida: Su
affmo atto. y SS. y que tiende a desaparecer, más que la frase, el
párrafo: “Hago propicia esta oportunidad para expresarle los
sentimientos de más distinguida consideración y aprecio.” Una
exageración, ¿no les parece?
|